Diócesis de Matagalpa

Día Quinto Novena al Niño Dios

En el dia quinto de la novena al Niño Dios iniciemos: Lector: Por tu Santa Virginidad y Concepción Inmaculada:
Pueblo: Purísima Virgen María, limpia mi corazón y mi carne.
Lector: En el nombre del + Padre del + Hijo y del + Espíritu Santo, Amén

Ahora se canta o se reza este verso:
Ven Santo Espíritu, ven
Colma llena de tus dones
Quema, abrasa los corazones
De los fieles que en Ti creen.

ORACIÓN AL NIÑO DIOS:

Dulcísimo Niño mío, piedra preciosa y fundamental de la Santa Iglesia,
que reprobada y despreciada de los hombres, vino a ser piedra angular de todo el
edificio figurado misteriosamente en el Portal de Belén, en que naciste hermoso
Peregrino, por no haber hallado en el mundo otro mejor albergue en que nacer. Ven
a mi corazón y llenándolo del conocimiento de la verdad, haz que desprecie, por Ti,
toda la pompa y vanidad del mundo. Amén.

Padre Nuestro; Ave María y Gloria al Padre…
Luego se canta o reza:
Cuando al corazón desciende
Jesús la verdad aprecia,
La vanidad se desprecia
Y la caridad se enciende.

ORACIÓN:

Bellísima María, palacio del Espíritu Santo, Tálamo del Divino Esposo y
Reclinatorio de la Santísima Trinidad, que habiendo sido casa de un corazón
purísimo, fuiste hecho Templo de Dios y Tabernáculo de su Divinidad, llevando en
tu vientre, ¡oh hermosa peregrina!, la más egregia hermosura del cielo, que no halló
casa en la tierra en que nacer. Ven y hospédate en mi pecho y adornando mi corazón
de pureza y santidad, hazlo templo y sagrario de tu Divino Hijo, mi Jesús. Amén.

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Padre Nuestro; Ave María y Gloria al Padre…
Luego se canta o reza:
Casa Virginal tu pecho
Al punto que la Deidad
Encarnó en tu puridad y
Un templo de Dios fue hecho

ORACIÓN:

Tálamo de María; llave de oro del testamento viejo a que se fiaron los
más secretos misterios de la ley de gracia, pues no hallaste, hermoso Peregrino,
quien te abriese las puertas de su casa cuando tu querida esposa no halló donde
parir y tú amantísimo Hijo, lugar donde nacer. Ven a mi corazón y cubriéndolo con
el velo de tu protección, abra sus puertas para que en él entre Jesús. Amén.

Padre Nuestro; Ave María y Gloria al Padre…
Luego se canta o reza:
Del Templo Tu eres el velo,
Del Testamento la llave,
Oh José cuanto en ti cabe
Y cuanto se fio a tu celo.
LECTOR. En un momento de silencio presentemos al Niño Jesús nuestras
intenciones.

DIA QUINTO NOVENA AL NIÑO DIOS:

Justísimo y Santísimo Jesús opio, sol de la Divinidad, que viniste al
mundo a esparcir tu esplendorosa luz sobre buenos y malos, que no quisiste nacer
entre los buenos jueces de tu pueblo, sino entre los perversos y malos del gentilismo,
de quien el tuyo estaba subrogado entonces, cuando desterrada del mundo la
justicia; tenía en él poco lugar de misericordia, que le negó la misma justicia y
santidad que del cielo descendía, y que verdaderamente peregrinaba en el Purísimo
vientre de María, tu Santísima Madre en compañía de José, tu adoptivo padre, un
lugar o albergue en que nacer. Por aquel afecto con que deseó tu corazón hacernos
justos, te ruego me des un corazón celoso por la santidad y justificación de los
hombres para que naciendo tú en él, por gracia, sólo por ti se abrase, en ti solo se
queme y por ti se consuma. Amén.

ANTÍFONA:

¡Oh dulcísimo Jesús, Capitán y Caudillo de la casa de Jacob! Ven a formar
un nuevo pueblo que te adore en espíritu y en verdad; ven Pastor Divino en busca
de tus ovejas descarriadas e introdúcelas de nuevo en tu redil; ven que son tuyas,
pues tan caro te cuestan y están a punto de perecer.

Lector: Venga el rocío del cielo y lluevan las nubes al justo.
Pueblo: Ábrase la tierra y de ella brote la justicia.

ORACIÓN FINAL:

¡Oh Dios misericordioso! Que para redimir al hombre
determinaste hacerte hombre en el vientre purísimo de María. Por tan
extraordinario favor con que nos has querido distinguir, te pido, te dignes
concedernos, por tu felicísimo nacimiento, los frutos copiosísimos de tu redención.
Tú, que vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén.