Diócesis de Matagalpa

“Tenemos derecho de reclamar lo que pertenece al trabajador”. Monseñor Rolando Alvarez

“Tenemos derecho a reclamar lo que le pertenece al obrero, al campesino, al trabajador, eso hermano no es regalo de nadie, eso le pertenece al pueblo”, dijo Monseñor Rolando José Alvarez Lagos, Obispo de la Diócesis de Matagalpa, al presidir la mañana del sábado 1ero de mayo, la Santa Misa en la parroquia San José Obrero, El Tuma, donde con mucha alegría saludó a la distancia a los presentes y les dijo que muy pronto una vez pase la pandemia, nuevamente habrá oportunidad de abrasarse, mientras tanto deben cuidarse ante el rebrote del COVID-19.

También saludó a los trabajadores en su día y les agradeció por tanto esfuerzo y sacrificio, recordando que el salario nunca va a suplir tanta bondad de los obreros, asimismo dijo que en medio de las situaciones difíciles, de gente que no tiene que comer, gente que no tiene para mandar a sus hijos a clases, en medio de la oscuridad, de la neblina, de la crisis que vive Nicaragua desde hace años, aún en medio, de eso Cristo dice: “No pierdan la Paz”.

En este punto recordó que perder la Paz es obra del demonio, porque al perderla uno se viene abajo como un edificio, “perdes todo, el entusiasmo, la alegría, esperanza, ilusión, valentía, perdes todo… Hoy el Señor sigue diciéndonos cosas maravillosas: En el texto evangélico que hemos escuchado nos dice: Si ustedes me conocen a mi, conocen también a mi Padre, por lo tanto alegría hermanos, porque si hemos visto al Señor y lo conocemos nosotros podemos decir: Hemos visto al Padre”.

“Esta es una buena noticia que no es un cuento de camino, no es anécdota, todos los creyentes podemos decir con convicción y certeza: Hemos visto al Padre, conocemos al padre, lo hemos visto vivo”, indicó.

Trabajadores como el Padre y como Cristo:

Mensaje de monseñor Rolando Alvarez en el día del trabajador

Monseñor Alvarez, instó a verse al espejo y constatar que “somos obra del Padre, del Padre trabajador que nos crea a su imagen y semejanza, y todo el que ve a Cristo ve al Padre, así como el Padre es trabajador Cristo naciendo y creciendo en el hogar de Nazaret, en el silencio durante 30 años de vida oculta, aprendió a trabajar como José el carpintero, ahí está Cristo en las manos de su Padre adoptivo, José, Cristo fue completamente un trabajador, un obrero, Cristo fue total y completamente un carpintero, por eso hoy día de San José Obrero, los trabajadores, los campesinos, los obrero, todo el mundo laboral se dignifica, se enaltece, porque hoy se recuerdan vivamente que son trabajadores como el Padre lo es, Obreros como San José lo fue, que son carpinteros, hombres y mujeres de trabajo como Cristo lo aprendió en Nazaret”.

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“De esta fe es que nace la dignidad del trabajo, de esta fe para los creyentes nace la fuerza de defender los derechos de los trabajador y de reclamar cuando esos derechos son pisoteados, son arrebatados, tenemos derecho a reclamar lo que nos pertenece al obrero, al campesino, al trabajador, eso hermano no es regalo de nadie, eso le pertenece al pueblo”, indicó.

Redacción y fotografías: Manuel Antonio Obando Cortedano.

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